La vida puede ser muy confusa diciembre 28, 2020 – Publicado en: blog

Vivimos un momento muy confuso. Desde muy joven nos han dicho cómo vivir, cómo pensar, cómo comportarnos y cómo hablar. La lista continúa y es prácticamente interminable.

Enseñamos y alentamos a nuestros hijos a hablar, pero pasamos la mayor parte de su infancia diciéndoles que se callen; enseñamos a nuestros hijos a tener modales, pero implicamos que si quieres algo de mí tienes que ser amable. ¿Podemos llamarlo soborno, o insensible trivial? Es irónico.

Tal vez, necesitamos ir más despacio y tomarnos tiempo para nosotros mismos. No se puede verter de un vaso vacío. Si pudieras ver el mundo entero a través de una ventana, verías mensajes muy confusos de todos, incluyendo lo que está sucediendo en todo el mundo en la actualidad. “Vete a trabajar, no vayas a trabajar”, “Sé bueno pero no seas tan bueno”. A veces siento que el mundo que nos rodea está creando tanta ansiedad, proporcionando lugares inseguros para vivir y finalmente, se siente como si no nos estuvieran animando a usar nuestro cerebro y tomar las decisiones correctas que nos permitan tener más opciones en la vida.

Vivimos en un planeta donde se nos ha dicho que tenemos libertad y opciones. Aún así, si piensas por ti mismo, te conviertes en un peligro para los demás, y esto no es aceptable.  Entonces, ¿dónde está la autonomía para pensar y tomar las decisiones correctas en esta pandemia? He oído últimamente que tenemos que usar una máscarilla en casa. Estoy seguro de que hay un virus horrible por ahí, pero tampoco se nos está dando el derecho de tomar nuestras propias decisiones sobre cómo vivir, pensar, hablar y tomar las decisiones correctas.

Todos estos derechos han sido arrebatados. Puedo ver niños en la calle teniendo discusiones con otros niños sobre su seguridad, sus padres y abuelos diciéndoles que estén alerta todo el tiempo. No juegan con amigos, y no quieren salir de sus hogares porque están protegiendo a sus padres y abuelos. Se están convirtiendo en los protectores y no disfrutando de su infancia. Esta no es una experiencia positiva en la vida de un niño. Creo sinceramente que cuando se conviertan en adultos, regresarán a su infancia porque no fueron capaces de hacer lo que debían hacer a su edad. ES MUY TRISTE.

La gente está empezando a no confiar, se está enojando con el mundo porque ya no saben qué hacer, así que retrocedemos a una edad más temprana cuando nos dijeron cómo vivir, pero en esta ocasión, nuestros padres no están allí para responder a nuestras preguntas.

El deseo de dinero, poder y control se está desequilibrando, y estamos buscando soluciones para mantener y preservar nuestra salud mental todo el tiempo porque además de cualquier dificultad personal que podamos tener ahora estamos lidiando con algo que está completamente fuera de nuestro control. La vida ha cambiado, pero también, tenemos que empezar a pensar en cómo queremos seguir adelante con nuestras vidas y sentirnos seguros de nuevo. Así como los niños necesitan jugar, necesitamos usar la parte racional de nuestras mentes.  Podemos hacerlo al no escuchar la radio, los medios de comunicación y el periodismo sensacionalista diseñado para sembrar el miedo y la inseguridad.

Elige a tus amigos y familiares, si quedas con gente que te está diciendo qué hacer, es probable que tu vida esté llena de ira y actitudes negativas. Si te rodeas de personas que son inspiradoras y positivas, es posible que puedas tomar decisiones más positivas, ya sea sobre tu vida, la forma en que la vives o el virus. Usted puede tomar sus propias decisiones. Puedes empoderarte.